domingo, 11 de noviembre de 2012

LA RELEVANCIA DE LA VISIÓN DE FUTURO EN EL DESARROLLO DE ANTOFAGASTA

Varios de los problemas que afectan a Antofagasta han sido históricos: perros vagos, basura, vandalismo, poco interés turístico y han sido un impedimento para el desarrollo de Antofagasta y la ciudad. Concentrarse únicamente en la contingencia, es decir, la solución de los problemas claves es un craso error, porque significa postergar el desarrollo, y por ende, una mejor calidad de vida.


Los reclamos ciudadanos se multiplican: la basura, el vertedero, la calles con hoyos, falta de áreas verdes, áreas de esparcimiento destruidas, perros vagos, el comercio ambulante en la Plaza Sotomayor, congestión vehicular, son algunos de los temas que más se escuchan entre las personas. La gente no quiere tranvías ni festivales. Eso no es para una ciudad como Antofagasta, argumentan. El enfoque es uno sólo: la solución a los problemas de contingencia que tiene la capital de la Segunda Región.

La falta de visión de futuro en el desarrollo de una ciudad, es un serio impedimento para planificar los lineamientos necesarios para hacer sustentable este desarrollo. Antofagasta no puede seguir siendo la ciudad de paso para quienes van más al norte a disfrutar de sus vacaciones, y eso lo saben muy bien quienes están vinculados al ambiente turístico. Nos hablan de una ciudad turística, que atraiga al visitante y lo encante con sus atractivos, pero... ¿qué es lo que ofrece actualmente nuestra ciudad? Tres playas pequeñas y un improvisado Balneario que están constantemente llenos de basura, y una -un poco más lejos de la ciudad- que va por el mismo camino. ¿Queremos promocionar la ciudad? ¿De qué forma lo haremos? ¿Qué elementos serán claves para lograr lo que se desea? La ciudad carece de eventos masivos "definitivos" que llamen la atención de los visitantes, ni menos de la gente a nivel nacional. ¿Tenemos infraestructura adecuada para albergar a un gran flujo de turistas? Al parecer, no.

Una ciudad turística depende de alianzas estratégicas, entre el Municipio, el Gobierno Regional y el mundo privado para la concreción de iniciativas sustentables en el tiempo para posicionar a la Antofagasta y la Segunda Región como un referente a nivel nacional en ese ámbito. Hacen falta más playas y balnearios, más hoteles, paseos y parques. Un lugar que albergue los más importantes eventos masivos, potenciar el Festival de Colectividades Extranjeras. y como no, realiza un Carnaval Folklórico Internacional, como sucede en Oruro y en la ciudad de Arica.

El transporte público es un factor esencial para el progreso de Antofagasta. La falta de un sistema eficiente, más masivo, moderno, cómodo y expedito es importante, y en la ciudad, sufrimos por su ausencia. Un TransAntofagasta sobrepasado y colapsado al mismo tiempo, un parque automotriz feroz, que cada vez busca quitar espacios públicos y áreas de circulación a quienes no poseen auto y calles saturadas en las horas punta son un fiel reflejo de una falta de coordinación y planificación entre las autoridades locales y regionales para el subsanar el problema y enfrentar situaciones más críticas. Vistos estos antecedentes, queda sólo pensar en una alternativa de movilización diferente. El Tranvía juega un rol protagónico, no sólo por la mayor cantidad de pasajeros que podría trasladar a diario, sino que también permitiría optimizar el recurso vial (las calles y avenidas) e implementar un sistema restrictivo vehicular que garantice un tránsito más fluido por las principales arterias de la ciudad, lo que haría factible su implementación. Cabe añadir que este sistema será complementario al actual servicio de Colectivos y de Taxibuses (TransAntofagasta), lo que requerirá una total modernización. Otras soluciones serían implementar vías segregadas, además de pasos sobre y bajo nivel para evitar congestión cuando pase el tren. Parecen soluciones futuristas, pero totalmente realizables, teniendo en cuenta el aumento demográfico que experimentará la Capital del Norte, en los próximos 10 años.

Los espacios públicos son elementos urbanos que posibilitan una mejor vida barrial y urbana, sea el caso que corresponda. Es muy sabido el déficit que posee nuestra ciudad en esta materia, sin embargo, las iniciativas que buscan suplir esta carencia, aún no se dan a conocer. Las buenas intenciones sobran, faltan las ideas concretas, y por sobretodo, la VOLUNTAD necesaria para realizarlos.

Más patrimonio y menos destrucción. A lo largo de nuestra historia como local hemos tenido que sobreponernos a la pérdida de varios edificios importantes -y otros más tan corren riesgo-. La falta de visión patrimonial ha sido fatal en este aspecto, lo que hace más urgente la idea de preservar lo que actualmente tenemos, para evitar lamentos en el futuro. De los errores se aprende, reza un conocido dicho. Finalmente, un mayor respeto, arraigo y mayor identidad hacia nuestra ciudad son importantes a la hora de llevar a cabo todas las ideas mencionadas.

La falta de identidad y amor hacia la ciudad ha jugado en contra en lograr mayores oportunidades y obras que perduren en el tiempo. Llevar el nombre de Antofagasta debe ser motivo de orgullo para sus habitantes. Difundir nuestra historia y lo característico, además de promover el Himno de Antofagasta en las escuelas y liceos, apuntan a solucionar el problema.

La visión de futuro y la voluntad de las autoridades, dirigentes y la ciudadanía en general permite transformar a la ciudad, ubicándola en el sitial que merece estar. Varios de los problemas que afectan a Antofagasta han sido históricos: perros vagos, basura, vandalismo, poco interés turístico y han sido un impedimento para el desarrollo de Antofagasta y la ciudad. Concentrarse únicamente en la contingencia, es decir, la solución de los problemas claves es un craso error, porque significa postergar el desarrollo, y por ende, una mejor calidad de vida.

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